Discutir en vano
Veo que hay muchas cosas más que los procesos objetivos y aquello que puede aparecer con toda lucidez en el análisis. Es más, puede que los análisis tengan entera razón y que las tensiones políticas y sociales marquen formas de comportamiento político y social definidos o múltiples. Quizás no sea nada importante detenerse en factores subjetivos, y los factores subjetivos cuenten muy poco, o quizás muy pocas personas vivan esa subjetividad con la suficiente claridad, que sea una característica de los grupos de intelectuales, de la clase media, y de un restringidísimo espacio urbano. Pero lo que siento es que es dificilísimo no albergar una sensación de resentimiento hacia Ollanta Humala, el nuevo Presidente peruano. Y lo señala una persona como yo, que no tengo ni los neurotransmisores ni los aminoácidos para el resentimiento: nunca me dura gran cosa el malestar que pueda sentir hacia alguien y con el tiempo trato a una persona con la que he tenido dificultades, con cordialidad y casi se puede decir, con normalidad. En realidad, no importa tanto que Ollanta Humala se esté reuniendo todos los días en desfiles con el Ejército, o la FAP, o la policía, y unas veces diga disparates inefables como lo de los guardianes socráticos, y otras veces cosas razonables como el énfasis contra la corrupción, ni que los métodos impositivos en minas Conga hayan sido los más mediocres y limitados y policiales y militares, cosas a las que ni soñábamos a que ibamos a volver. En mi caso, y es más que probable que no sea el de otras personas, fue extremadamente difícil discutir diariamente durante meses, en la agotadora campaña electoral, con fujimoristas obtusos, con cantidad de gente que votaría por la hija de Fujimori, que salía como por debajo de las sillas desplegando mil prejuicios que les brotaban como si fueran verdadero pensamiento (que iban a perder su carro, que les expropiarían sus casas, que matarían a los homosexuales, que se desalentarían las inversiones, que el velasquismo nos atosigaría y que Chávez y que Cuba y mil huevadas que era como habitualmente terminaban llevándose las discusiones, aparte de esto, la desverguenza y sirvenguencería de Bayly, que debería pagar miles de dólares en reparaciones por hacer del periodismo lo que hizo).
Debido a esto, a veces era imposible no tocar fondo al final del día y estar con una tristeza y cansancio, hasta con un estrés dentro del estrés porque uno reconocía un país que era una especie de vómito verde carente de sentido. Y repleto de ideas infantiles respecto a la política, y bueno este es el factor subjetivo al que vengo haciendo alusión. Ahora que vienen los conflictos mineros en Tacna (donde denuncian a Valdés, el Primer Ministro, por los excesos de la represión en el pasado), la movilización que anuncia AIDESEP contra el régimen, lo de Chumbivilcas, el asunto del gasoducto y el lote 88 al que ahora el Congreso le ha dado la espalda y que es una demanda central del sur del país, que en buena medida fue quien lo llevó a Ollanta Humala al poder. Viene la continuación en poco tiempo del problema de Conga, y la verdad es que no tengo idea de quien va a respaldar a Humala....¿los fujimoristas?. Y con lo perspicaz que viene demostrando ser Ollanta Humala, y hasta la que pensábamos inteligente Nadine, no creo que tenga idea del resentimiento hasta involuntario que ha generado en mucha gente, que hay mecanismos mucho más profundos de los procesos sociales que no son claramente mensurables, que están presentes, y que no auguran nada bueno.
Debido a esto, a veces era imposible no tocar fondo al final del día y estar con una tristeza y cansancio, hasta con un estrés dentro del estrés porque uno reconocía un país que era una especie de vómito verde carente de sentido. Y repleto de ideas infantiles respecto a la política, y bueno este es el factor subjetivo al que vengo haciendo alusión. Ahora que vienen los conflictos mineros en Tacna (donde denuncian a Valdés, el Primer Ministro, por los excesos de la represión en el pasado), la movilización que anuncia AIDESEP contra el régimen, lo de Chumbivilcas, el asunto del gasoducto y el lote 88 al que ahora el Congreso le ha dado la espalda y que es una demanda central del sur del país, que en buena medida fue quien lo llevó a Ollanta Humala al poder. Viene la continuación en poco tiempo del problema de Conga, y la verdad es que no tengo idea de quien va a respaldar a Humala....¿los fujimoristas?. Y con lo perspicaz que viene demostrando ser Ollanta Humala, y hasta la que pensábamos inteligente Nadine, no creo que tenga idea del resentimiento hasta involuntario que ha generado en mucha gente, que hay mecanismos mucho más profundos de los procesos sociales que no son claramente mensurables, que están presentes, y que no auguran nada bueno.

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